Que no te gusten las monjas, que no te cautiven los conventos o que no creas en ninguna santa milagrosa no significa que esta comedia no sea para ti.
Jerónima de la Fuente no fue una niña toledana del siglo XVI cualquiera. No se conformaba con encontrar un buen marido o llevar una vida piadosa. Desde pequeña siempre quiso ser santa y, tras su ingreso en el convento de Santa Clara, consagró toda su vida a este objetivo. Con tozudez, astucia y bastante desobediencia convirtió su anhelo individual en un sueño colectivo, llevándola a fundar el primer convento femenino en las Filipinas. Pero a veces, nuestros mayores deseos precipitan nuestro peor destino.
Sor Jerónima de la Asunción, fue una monja toledana muy molona del Siglo de Oro. Gracias a su cronista Ana de Cristo podemos saber de su historia y lo que hizo por la comunidad. Jerónima, quiso hacer tareas de hombres en época que la mujer estaba relegada al segundo o tercer plano.
Ella, en su deseo de santidad, luchó contra viento y marea por conseguir su objetivo propuesto: fundar un convento en Manila. Provocó la inclusión de mujeres de distintas razas y clases sociales. Su fallecimiento en 1630 dio lugar a honras multitudinarias, pero sin llegar a Santa. A cambio la retrató Velázquez. No podrás visitar su tumba pero sí hacerle una visita a su retrato si te paseas por el Museo del Prado.
María Gómez Comino (Magocoma) ha sido beneficiado por el programa KitDigital, cofinanciado por la Unión Europea con los fondos Next Generation (EU) del mecanismo de recuperación y resilencia.